martes, 27 de noviembre de 2007

De St Charles al carajillo


Todavía recuerdo aquella cerveza en el Social Club, cuando me miraba con cara de “si, si”, pensando en otra cosa… tardé tiempo en darme cuenta de que no es que no escuche, sino que simplemente, está imaginando la historia que está escuchando J. Me emborraché mil veces a su lado mientras ella hacía teorías sobre “¿porqué yo no?” à porque empecé a beber más tarde de las 12, porque cené algo que no se combina bien… ¿serán las burbujas? Se convirtió en mi talismán, y en mi garantía de una borrachera barata, jaja, ya que eramos como vasos comunicantes en cuestión de alcoholismo. En la transición a la amistad un “peperoni no”, combinado con un plantón en el medio de la calle de una ciudad desconocida, hizo que nos diésemos cuenta de que habíamos encontrado una amistad sin condiciones (la única que compensa a nuestras edades jeje).Más tarde, comidas en nuestra segunda casa, cine, confesiones sin forzar, risas de las desgracias de las otras, chistes malos, cafés matinales, paseos, consejos de trapitos, de cosméticos, karaokes, actuaciones cutres… que mas decir! Sólo que felicidades, y gracias por todos los momentos que me das al año. Espero que tomemos sol y sombra a pie de pista y sigamos compartiendo comidas de lunes y todo lo que nos queda!

miércoles, 29 de agosto de 2007

Dos vs 1+1+1.




Ayer fui a ver la película “Dos días en París”. Típica francesa que, con poco, hacen que pases un rato interesante gracias a la ironía (los gallegos somos un público fácil, jeje). En sólo dos días, puede cambiar totalmente nuestra manera de pensar, en dos años, en dos minutos… en dos segundos, nuestra vida puede cambiar! Para los futboleros, para los amantes, para los conductores… (parezco ya la de al otro lado de la cama, jaja, 2 minutos para cocer pasta lisa, 3 para macarrones, 3,5 para los lacitos…:P).
Cuando pensamos en el número dos… que nos viene a la cabeza? A) dos donuts, b) un sistema operativo c) un par de zapatos… jeje..No voy a hablar del problema para comprar comida de un soltero, ni de las oportunidades de negocio que tiene especializarse en singles o en las parejas que no tienen hijos (no recuerdo el nombre que tienen…). Al pensar en Dos, la primera imagen que me viene a la cabeza es la de mi padre y mi tío, o mis abuelas, la plaza del dos de mayo, la cara par de un dado, las dos camas de mi antigua habitación, dos años sabáticos, dos meses de viaje… y por qué no en una pareja? Haciendo alusión a una buena amiga, diré que la cercanía a los 30 hace que mi concepto cambie… cuando somos pequeños, el dos simplemente va después del 1; queremos que nos pregunten en clase cuando toca la tabla del dos porque es la más sencilla; el dos es el primer número que dominamos en matemáticas, hasta sabemos cuanto es 2 a la 5ª!! ; los padres son padres, los abuelos, abuelos… pero cuando crecemos, nos damos cuenta de que son personas como los demás. Tienen problemas, inseguridades… aprendemos que 10 es 2 (una parte no cuenta) y que 11 son 3… así que el 2, se convierte en los casos dependientes en 1+1 (10) o, en los más envidiables, en un 3, mi clásico 1+1+1 (unión de los dos, 11). ¿Cómo era? El total es el resultado de cada una de las partes, más lo que no tienen en común, menos lo que hemos contado DOS veces… lo que yo diga!
Bienvenidos a una nueva temporada y brindemos por 1+1+1 :), o lo que es lo mismo… 11, no?

Animo con esas vueltas al cole!! :)



sábado, 7 de julio de 2007


¿Por qué todos los niños quieren llevar aparato?

¿Es la envidia tan mala como dicen? En realidad, creo que solo nos fijamos en su parte mala. Como cuando conoces a una persona y decides que no formará parte de tu círculo más cercano. Pero, como todo, tiene dos caras... la cara, "tristeza o pesar en el bien ajeno". Esta parte no la comparto demasiado, bueno, salvo en las situaciones de "corazón roto". Hoy hablaba con una amiga sobre esto, ¿Realmente tenemos derecho a apenarnos por algo o alguien que nunca fue nuestro, o lo fue hace mucho tiempo?. La respuesta es "sí, si podemos". Porque ya no estamos en la edad de tener que demostrar que somos abiertas de mente, o supermodernas... ahora somos lo que somos, y nos consolamos y disfrutamos riéndonos porque no entendemos el porqué de muchas cosas... "no, no te preocupes, la vi y es mucho más fea que tú...bueno, es que necesita a otro tipo... bueno, es que el que no seas celosa hacía que me sintiese incómodo..." Jeje, está claro que somos una generación en transición, educadas para un mundo que todavía no está consolidado o que está lejos de aquí. Pero no importa, porque siempre nos queda la cruz. Ésta consiste en la "emulación, deseo de algo que no se posee"... Creo que me encuentro ahí ahora mismo, no me avergüenza reconocerlo. Deseo algo que no tengo, y eso es ... ORDEN. Miro a mi alrededor y veo zapatos, libros, fotos, camisetas, diademas, gafas de sol.... pienso durante un rato sobre cómo sería mi vida si entrase en mi cuarto y todo estuviese etiquetado, en si algún día soy capaz de tirar todas las camisetas que lo único que se ajusta a mi actualmente es su valor sentimental... en si cada caja tuviese una foto con su contenido, cada foto un lugar, cada libro una fecha, cada bolso una caja donde durmiese en su gama de colores y temporada perfecta... Suena a persona neurótica, pero todos lo somos un poco. Todos tenemos manías y, sobre todo y lo más raro, todos tenemos manías que desearíamos tener. Creo que es algo tan absurdo como cuando somos pequeños y queremos tener gafas. Yo tuve gafas, aparato de los dientes, zapatos ortopédicos... por eso mismo, no me importa entrar en mi cuarto y ver montañas de libros, no saber donde están mis camisetas, no darme cuenta de que perdí un jersey hasta dos meses más tarde. No me importa, porque mi cabeza no está estructurada, es una sorpresa para mi misma... Disorder means mental disorder? No lo creo, simplemente es un consecuencia de haber llevado aparato sin quererlo, como el resto de los niños ;)